OFELIA Y THE BRIDESMAID
El otro día mi mejor amiga que había regresado de un viaje a Ámsterdam y conociendo que soy una ávida devoradora de múseos de arte, me estuvo contando lo que vió en el de Van Gogh.
Pero lo que más le había gustado era una exposición especial de Millais, y por supuesto habían llevado a la monográfica su “Ofelia” del Tate British.
Claro que no es casualidad que mi amiga reparara en la gran belleza de esa pintura que a mi también me impactó cuándo hace un par de años la pude ver en Londres; pero en ese momento no lo recordaba, ya que cuando la tuve en frente de mi me bloqueó la sensación tan real de la muerte que vi en la imagen y me hizo incorporarla en un registro menor .
Se me quedó en la cabeza como cuándo quieres recordar algo y no sabes cómo, hasta que conseguí regresar al momento en que me presenté delante del lienzo. Sentí el mismo escalofrío.
Su belleza produce un gran estremecimiento, pues es la imagen de una joven muerta flotando en el agua, fundida en ella como si se tratara de las flores que flotan con su cuerpo.
Millais, (John Everest Millais, pintor prerafaelita británico;1829-1896), recrea en Ofelia (1852) la belleza del mundo natural; detalla la naturaleza trabajando intensamente la superficie del lienzo.
Cualquier observador puede apreciar cómo la imagen de la joven se funde en la propia naturaleza, integrándose en ella.
Pero quizás sea su rostro, la posición de sus manos y su vestido mezclándose con la superficie del agua, lo que más impacta.
El tema que representa ya es inusual y más en esa época: el cuerpo de una joven ahogada. Si se piensa, realmente es tétrico, pero consigue que no lo parezca y no podamos apartar la vista de la imagen por la gran belleza escénica, literaria y poética que contiene.
Inspirándose en Hamlet, Millais carga su obra de la esencia de la literatura de Shakespeare y su interpretación se aleja del academicismo del momento, tanto en el estilo como en el tema.
Pero no trato de exponer lo que hay en tantos libro escritos sobre el asunto.
A lo que iba realmente, era a invitar a curiosear por el arte y dejar que fluyan las emociones a través de la percepción, dejando a un lado los tecnicismos.
Mi amiga, que me conoce bien, me trajo una señal de lectura para que la utilice en mis libros diarios, pero aun sabiendo que la belleza de Ofelia me impacta, la imagen de la señal de lectura, es la de “the Bridesmaid”.
Creo que es la que representa de las pinturas de Millais, la expresividad, la armonía (mi palabra favorita),el equilibrio del color y la belleza más precisa y elocuente.
Cargada de simbolismo erótico,- “lleno de motivos alusivos a la ceremonia nupcial”-, la mirada de la joven va más allá del deseo, transmite su amor y su entrega incondicional, su inocencia.
Es una imagen llena de vida, en contrapartida a Ofelia.
Curiosamente es la misma modelo, Elizabeth Siddal, (la que fue esposa de Rossetti y modelo favorita de varios pintores del romanticismo inglés), pero en esta imagen posó más cómoda que en Ofelia que tuvo que hacerlo en largas sesiones sumergida en agua.
Dejo las imágenes para recrear las miradas y suscitar quien sabe qué sensaciones personales tanto a los amantes del arte pictórico como a los que no. Nadie quedará indiferente.










www-lacoctelera-com-inaki dijo
Me ha encantado, Riyue, conocía el cuadro pero no sus entresijos. Besazo.
Iñakito.
23 Abril 2008 | 06:51 PM