FELIZ NAVIDAD
Las últimas semanas,para el que más o el que menos,han sido días de no parar.
A parte de los quehaceres cotidianos,se ha de zanjar cuestiones laborales antes de las vacaciones navideñas,más lo que surge de manera inesperada y oportuna.
Y entre una cosa y otra las compras navideñas.Qué locura!. Todos los años lo mismo, me digo que no las dejaré para el final pero es imposible hacerlas antes, siempre hay alguna cuestión que no lo hace posible.Luego cargar el coche hasta los topes y llegar como Papa Noël.
Yo como muchos ,puedo decir de alguna forma,que "vuelvo a casa por Navidad",aunque sea una forma de decirlo relativa.
Me voy con mi familia a mi ciudad natal donde me reencuentro con mi madre, hermanos, sobrinos,cuñados,suegros y amigos.Siempre hay tiempo para todo y para todos.
Cada año que pasa empieza a pesar porque te das cuenta que los que pasaron no volveran y lo valoras de otra manera.
Hubo años donde encontrarnos y reunirnos todos y ¡tantos! era normal;pequeños,medianos,mayores...ahora ya nos van faltando algunos, más de los que por ley de vida debieran y procuras vivir aun más intensamente esos momentos, disfrutarlos conscientemente,y vivirlos como lo que son: únicos.
El vivir lejos de mi familia para formar la mia, me ha proporcionado esa consciencia y que en mi escala de valores esten por encima de todo los afectos.
La cuestión es que he conseguido transmitírselo a mis hijos,que a pesar de sus edades,van de buen grado a encontrarse con abuelos,tios y primos durante estas fechas.
Además aprovechamos a ver exposiciones y museos,dar paseos por el centro entre la multitud para ver la maravillosa iluminación y el ambiente Navideño y acogedor de Madrid, mi Madrid.
Repetimos el paseo por las calles del barrio y contamos las mismas historias cuando llegamos a esquinas o lugares concretos: este fué mi primer colegio,aquí en esta esquina compraba las castañas para calentar las manos;aquí cantaba en el coro;en este parque nos reuníamos la panda con las guitarras;a la ventana de ese sótano llamábamos mis hermanos y yo y salia la señora Felisa subida a una escalera y nos vendía las golosinas a no se cuantos céntimos;en ese banco de la Plaza de Olavide me dieron mi primer beso;aquí estaba el cine Quevedo donde nos llevaba mi vecina Pepita a mi hermana pequeña y a mi ,y ,solo costaba 25 pesetas.
Incluso nos podemos permitir tomarnos el aperitivo con mis hijos en El Greco, una taberna de toda la vida de mi barrio que sigue igual,solo que los chicos que la sirven ahora ya no son chicos. Y por supuesto no falta la visita al Belen más bonito de todo Madrid, el de la Parroquia del Cristo de la Victoria, que cada año desde que era niña se levanta y hay que esperar colas cada vez mayores.
Ahora siguen aquellos "chicos" de la panda tomando el relevo del padre solo que cada vez añaden más efectos tecnológicos y es el padre quien ayuda a los hijos.Uff tantos recuerdos!.
Es tarde y mañana salgo de viaje, pero no quería dejar este rincón sin sabor a Navidad.
Durante unos días estaré dedicada a todo esto, no habrá tiempo de tele,internet,y a veces ni de lectura.
Días intensos y maravillosos,reencuentros con personas queridas y lugares añorados.
Además me cargo de energía con los paseos y las exposiciones pero lo que más me llena de satisfacción es el compartirlo.
Feliz Navidad a tod@s. Que tengais días llenos de armonía, alegría y mucho cariño.
Hasta Pronto









walden dijo
Es tiempo de reunirse con la familia, más aún si no la tienes cerca, y seguro que con ese buen espíritu, con esas ganas, las vacaciones serán felices y recargarás pilas.
:) Felices fiestas, Riyue. Nos veremos a tu vuelta.
Besos.
22 Diciembre 2008 | 06:53 PM